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Localización
y detección de fugas en redes
Gases
Ligeros
Consta de dos fases. La primera en la que
se localiza una posible presencia de gas y, una segunda
en la que se miden aquellas zonas donde anteriormente nos
haya dado presencia de gas para determinar el volumen, en
tanto por cien, de la fuga. En esta segunda fase se realizarán
unas pequeñas catas en tierra.
Pesados
Al tratarse de un tipo de gas que no aflora
a la superficie, el proceso de detección y localización
de la fuga varía un poco respecto a un gas ligero. Aquí
no se realiza la primera fase como en un gas ligero, sino
que directamente se pasa a hacer las diferentes catas en
el suelo y se mide con la intención de poder centrar la
fuga.
Detección
de volátiles y semivolatiles del metano
Es una mezcla de ambos sistemas explicados
anteriormente. En este caso, lo que se busca es la presencia
del gas, más que cuantificar el volumen, por lo que se utilizan
equipos más sensibles, ya que la señal es más débil.
Agua
Cuando existe una fuga en una tubería de agua,
el sonido que produce ésta al salir por la perforación, es
lo que nos va a ayudar a encontrarla. Los equipos son de gran
ayuda para poder escuchar bien lo que está sucediendo en la
tubería, pero la experiencia del técnico que realiza la detección
va a ser un punto muy importante, ya que en este tipo de trabajos
hay que tener en cuenta muchos factores que pueden producir
ruidos que se asemejen a una fuga.
Escucha
Trabajamos con equipo de escucha. Lo primero
que se hace es escuchar con un bastón en aquellos puntos
de la red o, en los ramales, para ir desechando zonas sin
problemas. Allí donde haya un indicio, se utilizará el micrófono
para poder centrar la fuga.
Correlación
Para poder hacer bien una correlación, es
necesario conocer el diámetro de la tubería, su longitud
y el tipo de material del que está hecha. La correlación
consiste en colocar dos micrófonos entre dos puntos metálicos
de la tubería y, escuchar el ruido que se produzca. El centrado
de la fuga se hace con el ordenador, que es lo que calcula
con los datos anteriormente referidos más el sonido de ésta.
Vigilancia
y mantenimiento de redes de transporte y distribución
Consiste en supervisar, en automóvil y a pie,
las redes de transporte y distribución con el propósito de evitar
afecciones de terceros, así como para detectar las anomalías
que se hayan producido en los elementos de las instalaciones
de las redes. La ventaja de este servicio es que hay una presencia
continua sobre la traza de la red, lo cual previene mucho aquellas
incidencias que más pueden afectar al servicio.
Por otro lado, disponemos de equipos tanto de obra civil, como
mecánica para poder reparar todos aquellas incidencias encontradas.
Mantenimiento
Preventivo
Correctico: obra civil y obra mecánica
Viviendas
Industrias
ERMs
Localización
y digitalización de redes y servicios enterrados
Localización
Tuberías
metálicas
Imprimiremos una corriente a la tubería, ya
sea por inducción o, directamente y, con un equipo localizador
se detectará la tubería.
Tuberías
no metálicas
Al tratarse de una tubería no metálica no
podremos imprimir una corriente a la tubería. En esta ocasión
nos serviremos de un dispositivo que de forma mecánica y,
accionado eléctricamente, imprimirá unos golpes a la tubería.
Estos producen un sonido que es el que escucharemos a través
de un micrófono receptor.
Georadar
Con este servicio lo que hacemos es dar pasadas
transversales y, longitudinales a las zonas donde se quiere
abrir zanja o hacer alguna actuación. Con ello lo que conseguiremos
es tener una idea aproximada de los servicios que se encuentran
interfiriendo la zona de trabajo, con el fin de evitar su
rotura Todo esto queda marcado en el terreno, de forma que
cuando se va a trabajar en la zona, se tiene la máxima precaución.
Digitalización
En primer lugar hay que recoger la información
en campo respecto a una cartografía base y, donde también
están reflejadas dichas referencias. Una vez se tienen estos
datos, lo que queda es labor de oficina técnica para pasar
esta información a la cartografía base de partida, donde ya
quedará reflejada la tubería en su posición. En el caso de
carecer de cartografía base, habrá que hacer un levantamiento
topográfico y operar como ya hemos descrito.
Estudio del
estado del revestimiento de tuberías metálicas enterradas
Control
del estado del revestimiento
Consiste en detectar los fallos del revestimiento
de las tuberías metálicas que están enterradas. Para ello
se inyecta una corriente a la tubería mediante un equipo transmisor,
señal que recibiremos con el receptor y que es capaz de detectar
las variaciones del campo magnético generado por esta corriente
al circular por la tubería. En un segundo proceso se centrará
el defecto en los puntos en los que las variaciones anteriores
hayan sido más importantes. Posteriormente nuestros técnicos
valoran el grado del fallo y, lo clasificaran según la urgencia
de su reparación.
Sustitución
del revestimiento
El trabajo consiste en abrir una cala con medios
mecánicos en una primera fase y, con medios manuales hasta
descubrir la zona de la tubería donde hay que sustituir el
revestimiento. Posteriormente, se quita el revestimiento antiguo
y, se limpia mediante chorreo de arena o, método similar,
que consiga el mismo grado de limpieza en toda la zona. Se
impregna la tubería con producto protector y como final se
encinta. Una vez acabado este proceso se pasa un chispómetro
para comprobar que la sustitución se ha realizado correctamente
y se procede al tapado del área de trabajo (cala), de igual
forma que la apertura: primero tapado manual y, después con
medios mecánicos.
Pruebas de
estanqueidad y localización de fugas
Gas trazador
En aquellos casos en los que tras realizar una
prueba de estanqueidad a una tubería o, una red y, no ser
satisfactoria, para evitar tener que ir sectorizando y, abriendo
calas, hemos desarrollado unos equipos capaces de detectar
la fuga o, fugas posibles. Estos equipos son capaces de detectar
un gas trazador, cuya característica es que éste
es más ligero que el aire y, tenderá a aflorar
a la superficie. Para la preparación de esta técnica
hay un protocolo previo de prevención y adecuación
que les es remitido a los clientes para poder asegurar el
éxito total de los trabajos. Una vez cumplimentados
estos pasos previos, el trabajo consiste en buscar la presencia
del gas trazador y, centrar la fuga, para lo cual se realizarán
unas pequeñas catas (20 mm de diámetro y 90
cm de profundidad) en la zona que nos haya dado presencia
de gas.
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